Elaboración:
Se dice en la pescadería que limpien bien los calamares
de tripas y tinta. Reservar las patas. Picar muy menudo los ingredientes
( patitas, cebolla, jamón y huevos duros) En una sartén
se calienta aceite y cuando calienta se añade la cebolla.
Una vez transparente se añade el jamón y se rehoga
un poco. A continuación se añaden las patas de calamar,
se baja el fuego y se deja cocer con el agua que despide. Cuando
las patas cobran un color blanco lechoso, se añade el huevo
duro picado, se rehoga y se le añade 1 copa del vino. A
continuación una cucharada de pan rallado, se mezcla todo
con una cuchara de palo hasta que queda una pasta compacta pero
jugosa. Se deja enfriar algo. A continuación se rellenan
los calamares, procurando no hacerlo mucho para que no revienten
al hervir. Se cierra la boca con palillo de diente. En una cacerola
se tuesta la cucharada de harina cuidando que quede solo rubia,
se añade algo de agua evitando grupos. Cuando engorda algo
la harina se retira del fuego, se añaden los calamares,
agua que los cubra, el vino restante, la hoja de laurel y el azafrán.
Añadir algo de sal si se desea, ya que lleva jamón.
Se pone a fuego fuerte y cuando rompe a hervir se baja el fuego.
Vigilar de vez en cuando hasta que estén tiernos. Se comprueba
pinchando con una aguja de cocina. La salsa debe quedar espesita.
Se acompaña con moldes pequeños de arroz blanco
adornado con perejil y la Es un plato de pescado de estilo gaditano.
Como su elaboración es lenta, se recomienda preparar el
relleno de vísperas. Así el día que se coma
solo tendrán que rellenarse los calamares y hacer su cocción.
Si se quiere servir frío, no hacer la salsa con harina
y colorante. Solo hervirlos en agua con vino y laurel y servir
con mayonesa.
Receta enviada
por
Lourdes
- Granada (España)