En alguna ocasión he leido que no hay que pasarse con la cantidad de lavanda que se añade a los bizcochos o a las masas de galletas, ya que sino les deja un sabor desagradable a “suavizante”. Debo decir que las flores secas que yo utilicé (compradas en una tienda de especias) no me han dado ningún problema, incluso la segunda vez que las utilicé puse más cantidad para apreciar mejor su sabor. Si se utiliza lavanda fresca habrá que ir con más cuidado ya que los aromas son más concentrados.
El gustito a lavanda es muy suave, por lo que se consiguen unas galletas muy delicadas.
Pulsa aqui para ver la receta completa.
(Foto by PrunusDulcis)
Comentarios recientes