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Bruselas, 5 ene (EFE)
.- Australia y Nueva Zelanda introdujeron ayer fuertes restricciones
a las importaciones de vacuno de la Unión Europea (UE), para impedir
el contagio de la encefalopatía espongiforme bovina (EEB) o enfermedad
de las "vacas locas", informaron hoy, viernes, fuentes comunitarias.
Las autoridades neozelandesas anunciaron que sólo tienen intención
de autorizar la carne de vacuno comunitaria que haya sido sometida
al test de detección de la enfermedad. Tras la decisión de ambos
Estados ya son 18 los países terceros que aplican restricciones
a los envíos de vacuno de la UE para evitar una propagación del
mal. El comisario europeo de Agricultura, Franz Fischler, enviará
un escrito a los gobiernos australianos y neozelandés para intentar
convencerles de que "las exportaciones comunitarias gozan de la
misma seguridad que la carne consumida en la UE", según su portavoz.
La misma fuente reconoció, no obstante, que existe la posibilidad
de que algunos productos
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fabricados antes
del primero de octubre de 2000 contengan materiales de riesgo, al
no haber sido retirados de la cadena alimentaria hasta esa fecha.
Añadió que si Nueva Zelanda y Australia detectaran alimentos contaminados,
"la responsabilidad recaería sobre los países miembros exportadores".
También prohíben total o parcialmente las importaciones originarias
de la UE, Hungría, Polonia, la República Checa, Lituania, Bosnia,
Egipto, Filipinas, Argelia, Jordania, Marruecos, Omán, Túnez, Israel,
Líbano, Ucrania y Rusia. De todos esos países, Egipto es el que importaba
más carne de la UE (199.539 toneladas en 1999), procedente en gran
parte de Irlanda. Egipto y Filipinas introdujeron una prohibición
total, mientras que la mayoría la aplica a los países miembros en
los que se ha declarado la enfermedad. Rusia, por su parte, cerró
sus fronteras a los productos procedentes de nueve departamentos franceses
y 6 regiones irlandesas. |