|
por Paloma Caballero
Singapur, 10 ene (EFE)
.- El consumo de vino, frente al de cerveza o licores, está de moda
en Singapur, donde la principal cadena de supermercados aumentó
sus ventas en un 50 por ciento desde 1998, principalmente por la
preferencia femenina de tomar en sociedad una copa de blanco frío.
Los vinos más vendidos son los australianos, seguidos de los franceses,
californianos, neozelandeses e italianos, junto a la pequeña oferta
de españoles, principalmente blancos catalanes. Según el director
comercial para el Sureste Asiático de "Allied Domecq", Lee Wee Han,
en los últimos años se ha incrementado considerablemente el consumo
de vino en los "pubs", reemplazando a otras bebidas de mayor tradición
en el ambiente como el gin-tonic o los cócteles. Para el "barman"
Rao Krishan, "uno de cada diez vasos que se sirven en la vida nocturna
de Singapur contiene vino, tres cerveza y dos licores, como vodka
o tequila". Sin embargo, la distribuidora para el sur de Asia de
una conocida marca de licores, Cherine Leong, destacó que "mucho
depende en el ambiente del local en el que el consumidor se encuentre,
ya que hay algunos en los que solamente va bien algo como el tequila".
Al parecer, la sustitución de otro tipo de bebidas alcohólicas por
el vino está centrada en un factor sociológico importante, como
es el regreso a la madre patria de los singaporenses que estudiaron
fuera o viajaron al exterior, algo cada vez más frecuente. En un
país de alto desarrollo en tecnología de la información y comercio
electrónico, el vino es anunciado en algunos establecimientos como
"la bebida de la generación-e" frente a otras más fuertes. Lo curioso,
según Chris Hoi, gerente de uno de los principales
|
restaurantes de
la ciudad-estado, es que las personas de más edad también prefieren
el vino, pero se agarran a la tradición social de pedir "etiquetas
negras clásicas en brandy, whisky o ginebra". "Además, el vino es
amigo de las mujeres, en el sentido de que no se oponen tanto a su
consumo o lo toman también, por lo que es fácil acabar una botella
entre dos durante una larga conversación o una cena, algo imposible
de hacer con el brandy", afirma Hoi. Los expertos en gastronomía china
destacan también que el vino acompaña bien a cualquier comida que
no contenga demasiado vinagre y desde luego con las diversas especialidades
asiáticas "a las que no mata el sabor como hacen otras bebidas con
más cantidad de alcohol". El Grupo Tung Lok, que posee una quincena
de restaurantes en Singapur, ganó recientemente el premio de la revista
"Comer y Beber" por servir en sus restaurantes sólo vinos de la mejor
calidad y ayudar así a mejorar el conocimiento de una bebida, en principio,
poco conocida para los paladares asiáticos. Según el presidente del
grupo, Andrew Tjioe, "se trata de un honor poco habitual, pues tal
tipo de reconocimiento suele ir a restaurantes que sirven cocina occidental".
Algunos exportadores de vinos franceses no dejan de aprovechar la
ocasión de explicar el cultivo y la bonanza de la bebida que proporcionan
las uvas de su país con clases y conferencias, incluso en idioma mandarín.
Entre las lecciones que reciben los habitantes de un país con vocación
para los negocios es que un buen vino servido en torno a una buena
mesa, a la que son muy aficionados los singaporenses, logrará lo que
el intercambio de mensajes electrónicos o telefónicos no había conseguido.
|