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Por Lola Santaella
Madrid, 13 ene (EFE)
.- Acelgas y espinacas, alcachofas, calabaza, col (berza o repollo),
coliflor o pella, coles de bruselas, habas y guisantes, judías verdes,
puerros, cardo, remolacha o berros, son verduras propias del invierno,
y su consumo representa un excelente aliado contra enfriamientos
y resfriados. Durante los meses fríos pocas personas se libran de
dolencias respiratorias, como un resfriado o una bronquitis, e incluso
de la tos, el síntoma más común de las frecuentes enfermedades que
afectan al aparato respiratorio. Pero estos males y algún otro pueden
aliviarse con un consumo frecuente de verduras de invierno, y España
tiene en estos meses vegetales con propiedades "muy útiles" para
esas afecciones, según un análisis sobre alimentación y salud facilitado
a Efe por el Grupo Eroski, que considera esas dolencias "de importancia
menor", aunque "especialmente molestas". Las hortalizas aliáceas,
por ejemplo -cebolla, ajo y puerro, entre otras- tienen propiedades
mucolíticas y antisépticas, ablandan la mucosidad, favorecen su
expulsión, y actúan contra bacterias o virus causantes de la afección.
La inhalación de la esencia que desprende una cebolla (que hace
llorar a la mayoría de las amas de casa) o cualquier otra hortaliza
aliácea ayuda a eliminar la mucosidad e incluso puede aliviar la
tos. Los compuestos azufrados que forman el aceite esencial de estos
alimentos pasan rápidamente a la sangre nada más llegar al estómago
y se eliminan enseguida por los pulmones. Esto hace que a los pocos
minutos de haber consumido cebolla o ajo el aliento adquiera ese
olor tan característico, señala el informe, y añade que los compuestos
azufrados ejercen sobre el cuerpo humano una acción antiespasmódica,
mucolítica y antibiótica. En resumen, las afecciones de las vías
respiratorias -sinusitis, bronquitis, y neumonía- mejoran con estos
alimentos, que deben consumirse preferentemente crudos o muy poco
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hervidos. También
la borraja tiene propiedades especiales, suaviza y desinflama las
mucosas respiratorias, contiene mucílagos de acción suavizante, y
el caldo de haberla hervido beneficia a los problemas respiratorios.
Otro problema a tener en cuenta es que el déficit de vitamina C reduce
la resistencia a las infecciones, por lo que las verduras de la familia
de las coles, las más ricas en esa vitamina y ácido cítrico, que potencia
los beneficios de esta, son las más indicadas para combatir esos males.
Además, hombres y mujeres necesitan vitamina A para mantener en buen
estado la piel y las mucosas -entre ellas las que recubren el interior
de los bronquios- y reducir el riesgo de afecciones respiratorias.
Y para cubrir esa necesidad están las zanahorias, el alimento más
abundante en betacaroteno, un antioxidante que en el intestino acaba
transformándose en vitamina A a medida que el organismo la necesita.
También las hojas del nabo y los grelos, además de su riqueza en folatos,
vitamina C y vitamina E, contienen una importante cantidad de betacarotenos,
mientras que las verduras de hoja, de la temporada invernal -acelgas,
espinacas, endivia y borraja- son ricas en folatos y fibra, y aportan
igualmente betacarotenos y vitamina C. Conviene recordar que el betacaroteno
o provitamina-A no se destruye con el calor, por lo que esta sustancia
no disminuye con la cocción de los alimentos, precisa el estudio,
y señala también que un consumo abundante de estas verduras favorece
la mejoría de la mucosa bronquial y un alivio de la tos. También es
importante señalar que la vitamina C es sensible al calor y la oxidación,
por lo que se aconseja incluir cada día verduras crudas en ensaladas
o ligeramente cocinadas para minimizar las pérdidas de este nutriente.
En cuanto a la fruta, la mejor manera de aprovechar sus cualidades
nutritivas es comerla cruda y no excederse en el pelado ya que la
parte más exterior, debajo de la piel, concentra mayor cantidad de
vitaminas. |