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Washington, 22 ene (EFE)
.- La Asociación del Corazón de Estados Unidos ha
restado importancia al pretendido poder beneficioso del vino tinto
en la salud cardíaca y afirma que, si se quiere disminuir
el riesgo de infarto, lo mejor es hablar con el médico. Aunque
hay estudios que confirman que el vino tinto aumenta el llamado
colesterol "bueno" y que posee antioxidantes beneficiosos,
para la Asociación del Corazón esos beneficios son
"inciertos". El organismo que vela por la salud cardiovascular
de los estadounidenses considera que la denominada "Paradoja
Francesa", el hecho de que los países que consumen más
cantidad de vino tengan índices menores de enfermedades del
corazón, no es un hecho científico constatable. Lo
que sí es eficaz para disminuir el riesgo, ha indicado la
asociación en su revista médica Circulation, es la
reducción del colesterol, la presión sanguínea
y el peso corporal, hacer ejercicio y mantener una dieta saludable.
Para los especialistas del corazón, el consumo de vino, sin
negar que pudiera tener un efecto beneficioso en algunos casos,
entraña riesgos, ya que puede llegar a crear hábito
incluso a dosis bajas. Además, los estudios que destacan
las virtudes del vino tinto se refieren a cantidades que no superan
un vaso de vino diario. El consumo medio en países mediterráneos
excede con mucho esa medida. Ira Goldberg, del Comité de
Nutrición de la Asociación del Corazón de EEUU
y profesor de Medicina
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