Por orden
de la UE se acabó el 'caldito 'y el chuletón
Madrid, 3 feb (EFE)
- La noticia llegó el lunes de madrugada y acaparó todas las primeras
páginas, informativos y tertulias de la semana: por orden de la
Unión Europea se acabó el chuletón y tal vez incluso el "caldito"
de espinazo de vaca. La enfermedad de las vacas locas sigue causando
estragos; en España ya son 12 los casos ciertos de Encefalopatía
Espongiforme Bovina y aún quedan por confirmar otros dos casos "sospechosos".
Ante la decisión europea de retirar el espinazo de vaca de la cadena
alimenticia, el Gobierno aprobó nuevas normas para la destrucción
de los materiales especificados de riesgo (MER), que cada vez son
más y más complicados de destruir, e insistió en la necesidad de
afrontar el problema con "responsabilidad y sensatez". En respuesta,
el PSOE acordó "corresponsabilizarse" de la crisis y colaborar con
el Ejecutivo para frenar la expansión de la EEB, ya que "el Gobierno
está naufragando en este asunto y corremos el riesgo de hundirnos
todos con él". Pero fiaron su colaboración a que se produzcan "rectificaciones
importantes" en la actuación del Gobierno, como por ejemplo el cese
de los titulares de Agricultura y Sanidad, dijeron los socialistas
al tiempo que anunciaban su intención de presentar una moción en
la que propondrán la reprobación de Miguel Arias Cañete y Celia
Villalobos. Pero resulta que por muchas normas que se aprueben y
muchas prohibiciones que se establezcan, de poco sirven si no se
aplican. Mientras que el Gobierno subrayaba la contundencia de las
nuevas medidas y la cantidad de millones que se dedicarán a prevenir
la expansión de la enfermedad y la salud de los consumidores, la
Guardia Civil descubría -en un sólo mes- que dos de cada tres centros
ganaderos incumplen las normas. El sector harinero tampoco queda
atrás, como confirma el hecho de que el Servicio de Protección de
la Naturaleza (Seprona) -también de la Guardia Civil- haya inmovilizado
miles de kilos de piensos elaborados con proteínas animales y cuya
utilización está prohibida. La noticia de la prohibición europea
causó alarma, desconcierto, indignación e incluso indiferencia,
y motivó la advertencia del profesor de Microbiología y Virología
de la Universidad de Navarra Ignacio López Goñi de que "la alarma
social es desmesurada", ya que "la carne de ternera
es en estos momentos
uno de los productos más fiables, gracias a los controles". El profesor
lamentó que se esté tratando a la ternera "como si tuviera la peste,
y el público en general puede tener la sensación de que estamos ante
una epidemia monstruosa. Y no es así"; por lo que subrayó que "podemos
tranquilamente preparar caldo con el hueso de la rodilla, comer rabo
de toro y callos, aunque ahora habrá que quitar el hueso del espinazo
del chuletón, pero no las costillas". Otro asunto que también dio
que hablar fueron las palabras del presidente del PNV, Xabier Arzalluz,
y el silencio de los cocineros tras la muerte en atentado de Ramón
Díaz García, víctima que al dirigente nacionalista le pareció muestra
de falta de "criterio" por parte de ETA a la hora de escoger sus objetivos.
El asesinato del cocinero de la Comandancia de Marina de San Sebastián
no logró provocar ni una respuesta de sus colegas de profesión hasta
que, días más tarde, el filósofo y miembro del Foro de Ermua Fernando
Savater reprochó duramente el "envilecimiento cotidiano" de la sociedad.
También arremetió contra el silencio de quienes se están "forrando"
con sus restaurantes y "no pueden hacer la más mínima declaración
que pueda desagradar a aquellos que han matado al cocinero de barrio
no sea que vayan a ir también a por los de cinco estrellas", a lo
que los cocineros respondieron abriendo una cuenta corriente en solidaridad
con la familia Díaz. Las palabras de Arzalluz también provocaron reacciones,
en este caso de los partidos políticos, quienes criticaron su progresiva
"radicalidad" y el tono "beligerante" de sus palabras, que en opinión
del PP revela una "estrategia" del líder nacionalista para atraer
el voto de HB y "ganarse una querella". Por otra parte, y a falta
de más actividad parlamentaria, los partidos aprovecharon para convocar
incontables conferencias de prensa para airear sus opiniones en torno
a la decisión del Gobierno de recurrir la sentencia de la Audiencia
Nacional anulando la congelación en 1997 del salario de los funcionarios.
Con la defensa de la división de poderes por bandera, el PP criticó
la "demagogia y falta de responsabilidad" de la postura del PSOE,
quien se alzó en adalid de los funcionarios y exigió al Gobierno que
pague los atrasos y deje de enfrentarse a la Justicia.
Se quema
la laringe con un chato de vino
Madrid, 3 feb (EFE)
- Un hombre de 48 años sufrió hoy una abrasión de la laringe y el
esófago provocada, al parecer, por la ingestión de un chato de vino
que le produjo además una hemorragia digestiva, informaron hoy a
EFE fuentes del servicio de urgencias del Samur-092. El suceso se
produjo a las 13:30 horas en un bar de la madrileña calle de Treviana,
en el
distrito de Ciudad
Lineal. El intoxicado tuvo que ser trasladado al Hospital Ramón y
Cajal, donde quedó ingresado con pronóstico grave. Al mismo centro
médico fue llevado también un camarero que probó también el vino,
aunque no lo tragó, para ser vigilado pues no presentaba síntomas
de intoxicación. Las mismas fuentes indicaron que la Policía se hizo
cargo de la botella de vino para analizar su contenido.
El temor
llega al ejercito, que prohibe el uso de carne enlatada
Roma, 3 feb (EFE)
- El temor generado por el mal de las "vacas locas" ha llegado al
Ejército italiano, que ha decidido por sorpresa prohibir el consumo
en los cuarteles de todo el país de la carne enlatada, alimento
básico de la dieta de los militares. La medida, de carácter "preventivo",
confirmaron hoy fuentes de Defensa, estará en vigor al menos 30
días, en espera del resultado de una investigación solicitada al
Ministerio de Sanidad sobre su posible vinculación con la Encefalopatía
Espongiforme Bovina (EEB). La circular, que también prohíbe el consumo
de otros alimentos habituales en los comedores de las Fuerzas Armadas
italianas, como la pasta rellena de carne, ha generado una gran
polémica tras ser dada a conocer por el informativo de la cadena
de televisión privada "Tele 5". El Ministerio italiano de Defensa,
que aún no se ha repuesto de las fuertes críticas recibidas por
el llamado "síndrome de los Balcanes", que relaciona la muerte de
al menos ocho soldados con el uso de uranio empobrecido durante
misiones en Bosnia, ha querido curarse en salud con otro síndrome,
el de las "vacas locas". La carne en lata es uno de los alimentos
que integran la llamada "ración K", que es lo que come el grueso
de la tropa, y Defensa recuerda que el proceso de enlatado se produjo
antes de la entrada en vigor del decreto gubernamental que prohíbe
el uso de algunas zonas de las reses "con riesgo". A pesar de que
"ha sido sometida a todos los controles sanitarios exigidos", añaden
las fuentes, su caducidad es de cinco años, por lo que la carne
que se consume actualmente puede remontarse a 1996, cuando aún se
desconocía la amplia difusión de la enfermedad que afecta a una
parte del ganado bovino. Sin embargo, la decisión del cuerpo de
inspectores sanitarios
y veterinarios del Ejército no ha caído bien en el Ministerio de Sanidad,
que teme que con la carne enlatada se repita el episodio de alarmismo
generado hace una semana con otro producto habitual en la cocina de
los italianos: los cubitos de caldo de carne. Así, y en espera de
los resultados técnicos de la investigación, la respuesta ha sido
inmediata: "la carne enlatada italiana, conforme a las normas comunitarias,
se obtiene con la utilización exclusivamente del músculo del animal,
por lo que es un alimento seguro". "La carne en lata con gelatina,
un producto típicamente italiano, se extrae del `músculo rojo`, que
carece de grasa y tendones, una materia prima que proviene, en la
mayoría de los casos, de países de Sudamérica", añade el Ministerio
de Sanidad. Actualmente son 750.000 las latas de carne -de 200 gramos
cada una y por un valor de 2.000 millones de liras (alrededor de un
millón de dólares)- que esperan en los almacenes de los cuarteles
italianos antes de ser distribuidas o destruidas, según sea el resultado
final de la investigación. Pero no sólo el Ejército, sino también
el Gobierno, ha adoptado medidas urgentes ante la crisis de las "vacas
locas" que desde hace semanas mantiene en continuo estado de agitación
a los ganaderos del país. Además de destinar 300.000 millones de liras
(unos 150 millones de dólares) en ayudas especiales, el comisario
extraordinario para la crisis, Guido Alborghetti, ha nombrado cien
inspectores que vigilarán los criaderos para evitar la producción
y uso de harinas animales ilegales. El decreto que regula todas estas
medidas, fijadas en una reunión mantenida ayer entre el encargado
del Ejecutivo y representantes las Regiones, será aprobado el próximo
martes.