Madrid, 5 jun (EFE)
.- La incidencia de enfermedades del corazón "es menor"
en las poblaciones que consumen grandes cantidades de pescados grasos,
como trucha y salmón, según un estudio elaborado por
el Instituto del Frío, organismo dependiente del Consejo Superior
de Investigaciones Científicas (CSIC). Detalla que el efecto
beneficioso para prevenir estas enfermedades parece ser debido a los
aceites de pescado, que contienen ácidos grasos poliinsaturados
de cadena larga (n-3 PUFA), tales como el ácido eicospentanoíco
(EPA) y al ácido docosohexanoíco (DHA). Apunta que este
componente desempeña una función importante en las primeras
etapas del desarrollo infantil -formación de los |
tejidos nerviosos
y retinal-. El estudio resalta que el consumo per cápita, en
particular de pescado graso, es bajo en muchos países y que
el consumo de aceite de pescado, como suplemento dietético,
"no es muy atractivo". Señala que los intentos previos
de incorporar aceite de pescado a los alimentos ha tenido un "éxito
limitado", debido al desagradable sabor y olor del producto.
El Instituto del Frío informa de que los principales objetivos
de este estudio, ya concluido, fueron desarrollar un sistema de suministro
de un ingrediente deshidratado, mediante el cual los aceites de pescado
puedan incorporase a los alimentos y evaluar la biodisponibilidad
de los alimentos desarrollados. |