Madrid, 12 jun
(EFE)
.- El catedrático de Medicina Preventiva del Centro de Ciencias
de la Salud de la Universidad de Las Palmas, Lluís Serra, afirmó
hoy que existe una relación estrecha entre la disminución
del riesgo de cáncer de mama con el aporte de nutrientes de
la Dieta Mediterránea. Serra hizo esta observación en
el seno de la ponencia sobre la difusión de la dieta mediterránea,
constituida en la Comisión de Agricultura del Senado, para
dar a conocer los efectos beneficiosos que reporta una ingesta equilibrada,
según informaron los senadores presentes en la ponencia. Según
declaró la senadora popular Elvira Velasco, Serra hizo hincapié
en el hecho de que el consumo continuado de frutas y hortalizas puede
reducir hasta en un 30 por ciento la aparición de cáncer
de mama, y añadió que si la ingesta diaria se estima
en 2.500 calorías, unas 250 deberían corresponder a
este tipo de alimentos. Por su parte, el senador socialista Pedro
Rodríguez destacó de la ponencia de Serra que la globalización
de los modos de producción agrícola condiciona las prácticas
alimentarias y altera los hábitos de consumo y apostó
por un modelo que no sólo tenga en cuenta la renta de los agricultores,
sino también la calidad de los productos. Velasco, al igual
que Rodríguez, |
comentó
que Serra abundó en que "comemos peor ahora que hace 30
años", ya que los miembros de la familia comen más
fuera de casa y dedican menos tiempo a cocinar y a comer en el hogar.
La comida precocinada se está imponiendo en la mayoría
de los hogares, pero estos productos no siguen los cánones
de la Dieta Mediterránea, porque son fruto de estudios hechos
en otros países, por lo que habría que potenciar en
la industria agroalimentaria una investigación típicamente
mediterránea, apuntó Rodríguez
Velasco explicó que a la hora de difundir el concepto de Dieta
Mediterránea no se trata sólo de potenciar las cualidades
de un sólo producto, sino de promover modelos alimentarios
sanos, que hagan uso equilibrado de todos los componentes de la Dieta
(pan, pasta, arroz, frutas y hortalizas, quesos, yogures, pescado,
huevos, dulces y carne roja). La Dieta Mediterránea no es la
suma individual de varios productos, sino la ingesta equilibrada del
conjunto de todas ellas, explicó Rodríguez. Velasco
destacó que los niños consumen cada vez menos productos
frescos, que se sustituyen en muchos casos por bollería industrial,
lo que perjudica el desarrollo de la población infantil e insistió
en la necesidad de promocionar la Dieta Mediterránea en los
colegios. |