Madrid, 16 jun
(EFE)
- Regulador intestinal, antibiótico natural, rejuvenecedor
de los tejidos y aliado de las defensas, el kéfir, una leche
fermentada de nombre exótico, consumida desde siempre en las
montañas del Cáucaso, aporta múltiples beneficios
y satisface los anhelos de la mayoría de los humanos: más
salud, años y belleza.
El kéfir, que en turco significa "bendición",
es una leche fermentada artificialmente gracias a los granos o nódulos
de ese producto (un conglomerado con distintas bacterias y bacilos),
que transforman algunos componentes originales de la leche y le dan
sus propias cualidades.
Este derivado lácteo, consumido desde siempre por su poder
nutritivo y antiinfeccioso, se mantuvo durante siglos en secreto en
la cultura musulmana, que lo consideraba un don del profeta Mahoma,
hasta que en el siglo XIX se empezó a utilizar en Alemania
con fines terapéuticos, y desde allí se difundió
al resto de Europa.
Con el paso de los años, el kéfir fue adoptado por los
naturistas y se vendía sólo en herbolarios, pero este
alimento ha ido ganando terreno y adeptos entre todo tipo de consumidores
y ya es posible encontrarlo en supermercados al lado de los yogures
convencionales
De las propiedades del kéfir se ha hablado y debatido en muchas
ocasiones y en distintos foros nutricionistas, dijo a Efe Ana Sastre,
profesora del Departamento de Nutrición de la UNED y de la
Universidad Rey Juan Carlos I.
Sastre explicó que algunos especialistas están convencidos
de que el secreto y la clave de la longevidad de los habitantes de
Armenia y Georgia, que suelen superar los cien años de vida,
y desconocen el cáncer puede estar en el kéfir. En cualquier
caso, añadió, el kéfir es un alimento saludable
que reequilibra la flora intestinal, favorece la digestión,
combate las infecciones, aumenta las defensas y regula las evacuaciones.
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En cuanto al modo de actuación, la doble fermentación
de la leche, por bacterias y por levaduras, más completa que
la de otros lácteos, no sólo mantiene sus propiedades
sino que las aumenta, se hace más digerible y adquiere propiedades
desintoxicantes, regeneradoras y protectoras, además de mantener
los nutrientes esenciales.
Este alimento no sólo aporta los nutrientes propios de la leche
(proteínas de gran calidad biológica con todos los aminoácidos
esenciales, un alto contenido en calcio y vitaminas como las A, E
y D), sino que enriquece sus propiedades, ya que la fermentación
ayuda a que los aminoácidos y el calcio se asimilen mejor.
Entre otros beneficios que proporciona este alimento, los especialistas
en nutrición señalan que ayuda a combatir los hongos,
mejora las reglas y estabiliza los nervios, ya que reduce los síntomas
de ansiedad y tiene un efecto positivo en el tratamiento del insomnio
y las migrañas.
Además, desintoxica el cuerpo y frena la osteoporosis puesto
que mejora la absorción del calcio lácteo en las personas
con problemas de intolerancia a la lactosa.
El kéfir se consigue en herbolarios y tiendas de productos
naturales y dietética, que ofrecen la leche envasada y los
gránulos y ponen en contacto con otras personas amantes de
este alimento.
Hay distintos libros publicados sobre los beneficios de este producto:
"Cómo cura el kéfir", de Mercedes Blasco,
"Kéfir, un yogur para rejuvenecer", de la misma autora
y "Yogur, kéfir y cultivos en leche", de B. Trum
Hunter.
En cuanto a los lugares específicos donde se puede comprar
el producto o los gránulos para prepararlo, hay diversos comercios,
entre los que destacan, en Barcelona, el Centro Madre-Tierra y Nadolc,
o Granja Noé, en Murcia, Herboristeria La Naturaleza de Málaga,
o Granovita, de Valencia. |