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  NOTICIAS 25 de agosto de 2001

 Algas, alimento del futuro, ricas en proteínas y alidadas de belleza

Por Lola Santaella
Madrid, 25 ago (EFE)
.- La preocupación de la década pasada por la posible escasez de alimentos en el siglo XXI comienza a desvanecerse ante las últimas investigaciones, y expertos en nutrición predicen que la dieta del futuro está asegurada, e incluirá algas, ricas en vitaminas, proteínas y oligoelementos, y también cultivos marinos. El fondo del mar guarda una "fuente de alimentación por explotar, que solucionará el problema de la comida", pero la verdadera revolución alimentaria -como ya adelantó el doctor Grande Covián- la protagonizarán el "cultivo de microorganismos y la elaboración de algas para el consumo humano", dijo a Efe la profesora de nutrición Ana Sastre. Las microalgas podrán complementar o sustituir en el futuro la alimentación convencional. Su tasa de proteínas supera el 65% de su peso en seco, y con el uso de procedimientos adecuados podrá llegar al 75%, explicó Sastre, responsable de Nutrición en la Universidad Juan Carlos I de Madrid. Consideradas como el alimento de la larga vida, las algas son tanto o más nutritivas que las verduras terrestres, y son auténticas aliadas de la salud y la belleza: poseen un extraordinario poder adelgazante y anticelulítico, estimulan el crecimiento, y son buenas para los dientes, los huesos y los nervios. Además, reducen el estrés, disminuyen el colesterol, depuran el intestino, mejoran la vista, y favorecen el bronceado, suavizan la piel y mantienen el cabello sano, informó a Efe Rosa María Mirás, empresaria gallega y especialista en algas. Pese a la creencia de los últimos años de que las píldoras serían la base del consumo a partir del año 2000, algunos profesores de nutrición coinciden en que esto no será nunca realidad, ya que para cubrir la alimentación humana se necesitarían mil pastillas diarias, lo que -consideran- es una solución inviable. Ana Sastre explicó también que según avance el siglo XXI se reducirá el consumo de carne, que será un bien escaso, y que esta

parte de proteínas será sustituida por un mayor consumo de cereales y leguminosas. En su opinión, los vegetales serán un alimento importante en la dieta humana, aunque no se pasará a una alimentación vegetariana, y los cultivos marinos cubrirán parte de las necesidades proteícas. Expertos en nutrición consultados por Efe coincidieron en señalar que la riqueza de aminoácidos de las microalgas supera a la de un huevo, la carne y otros alimentos consumidos habitualmente y tiene las vitaminas de la leche, la fruta o los vegetales Explicaron que la industria farmacéutica conoce bien las propiedades medicinales de las algas, que se emplean en el tratamiento de diversas enfermedades, incluida la lepra. Sin embargo, ahora se empieza a descubrir las cualidades nutritivas de las algas. Existen tantas variedades de algas como de verduras, cada una con sus características y sabor particulares, y se habla ya del alga "scenedemus" como el más sustitutivo más próximo del pan. Y, aunque su sabor insípido y su color verde puedan desanimar en principio, el valor nutritivo es mucho mayor. Otras algas que podrá consumir el hombre y que ya se envasan y se comercializan son la Kombu y la Nori, esta última conocida como "lechuga del mar", con un sabor parecido al de las verduras tradicionales y con alto valor vitamínico y de aminoácidos. Otro protagonista del consumo del futuro será la soja. De la soja se extrae ya fibra que al ser comprimida forma una masa de textura similar a la carne. Hace unos años, Grande Covián hizo un experimento con sus alumnos, que no advirtieron la diferencia entre la carne tradicional y la soja. Actualmente se comercializan hamburguesas, salchichas y fiambres con un 30% de proteína de soja, y un sabor idéntico a esos alimentos tradicionales. Pero mientras llega todo este cambio en la alimentación, los consumidores siguen apostando por el presente. Y el presente es una buena merluza vasca, unos mariscos gallegos, o unos judiones de La Granja.
 
 
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