Los
congoleños recurren cada vez más a comer insectos
para sobrevivir
Kinshasa, 6 oct
(EFE)
.- El ministerio de Agricultura de la República Democrática
de Congo (RDC) informó hoy de que una gran parte de los habitantes
en las zonas rurales recurren a alimentarse de cierta variedad de
insectos para sobrevivir. Según las autoridades, en algunos
casos y debido a la situación de escasez producida por la guerra
civil, ese alimento representa hasta un 81 por ciento del total de
las proteínas ingeridas por poblaciones enteras. Estos datos,
a los que EFE tuvo acceso, pertenecen a un estudio realizado entre
más de dos mil personas en Kananaga, provincia central de Kasai
Occidental, donde el consumo se eleva a 50 gramos de insectos frescos
por día y por persona. Los consultados,
según la
fuente, habían ingerido en los últimos meses unos 35.000
kilos de esos artrópodos y de preferencia el conocido como
"dondon", que es una larva que se encuentra en las palmeras.
Tras los resultados obtenidos, las autoridades congoleñas podrían
desarrollar un proyecto de explotación de insectos para el
consumo humano ya que, "según demuestran los informes",
algunas especies alcanzan a tener hasta un 75 por ciento de proteínas
de gran valor nutritivo. También se atribuyen a esas mismas
especies un alto contenido en vitaminas, minerales y aceites y el
valor proteínico varía entre un 18 y un 30 por ciento
de su peso en seco.
Día
mundial del pan, primer alimento natural desde hace 8.000 años
Por Lola Santaella
Madrid, 6 oct (EFE)
.- El pan, primer alimento natural, y punto de apoyo de la dieta humana
durante casi 8.000 años, que celebra hoy su primer "Día
Mundial", se cultivaba en la Edad de Piedra, es parte de la dieta
mediterránea y puede consumirse moderadamente sin miedo a engordar,
dijo a Efe el Secretario general de CEOPAN, José María
F. del Vallado. Estas declaraciones han sido hechas por Fernández
del Vallado con ocasión del "Día Mundial del Pan",
un acontecimiento precedido de diversos actos desarrollados a lo largo
de esta semana, entre los que destaca la exposición "El
pan, esa joya", instalada en el ministerio de Agricultura y clausurada
este viernes. La Unión Internacional de Panadería (UIB),
que agrupa a las Confederaciones nacionales de Fabricantes de Pan
de más de 40 países, celebra este año, por primera
vez el "Día Mundial del Pan" con el objetivo de que
el pan recupere el protagonismo que tuvo siempre en la alimentación
y que los ciudadanos asuman el valor de este alimento y aumenten su
consumo. El ministro de Agricultura inauguró esta semana los
actos del "Día Mundial del Pan", que incluyen la
exposición -una muestra en la que se exhiben algunas de las
315 clase distintas de pan que se elaboran en España- y el
Congreso Nacional de Panadería en el que se ha analizado el
futuro de este sector. Además, los actos del Día Mundial
del Pan incluían una cuestación en las panaderías
españolas, los días 5, 6 y 7 de octubre, para erradicar
la "polio", según un acuerdo entre CEOPAN y UNICEF.
Fresco, y recién salido del horno, sobre todo, el pan es un
alimento ideal para acompañar cualquier plato, rico en nutrientes,
equilibrado, y al que se acusa injustamente de los kilos superfluos,
según coinciden varios especialistas en nutrición y
miembros de la Cofradía del Buen Pan. Consumidores e incluso
algunos médicos creen que para adelgazar o para mantener un
peso adecuado, el primer alimento que hay que eliminar es el pan,
pero la realidad demuestra que si se consume en su justa medida, "no
engorda y ayuda a alimentarse sana y equilibradamente", dijo
a Efe Ana Sastre, especialista en nutrición. Cien gramos de
buen pan artesanal aportan una
media de 260 calorías,
lo mismo que media bolsa de patatas chips, explicó esta especialista,
para quien los kilos de más no dependen del consumo de pan
sino, en la mayoría de los casos, del picoteo, de un excesivo
consumo de grasas, y del sedentarismo. Eliminar el pan de la dieta
es un error, insisten los especialistas en nutrición, partidarios
también de aumentar su consumo hasta los 250 gramos diarios
que recomienda la Organización Mundial de la Salud. Una cantidad
que está lejos todavía de los 157 gramos por persona
y día que ingieren los españoles. Estudios recientes
elaborados en España señalan que la tendencia del consumo
sigue a la baja, y el Ministerio de Agricultura ha detectado un descenso
de un 30% en los últimos veinte años. También
datos de la Cofradía del Buen Pan precisan que en el 75% de
los hogares españoles se compra pan a diario, mientras que
el 25% restante lo compra sólo en ocasiones. La Coruña,
Orense, Tenerife, Burgos, Jaén y Avila son las principales
ciudades donde las familias acostumbran a comer con pan todos los
días, mientras que en Córdoba, Baleares, ceuta, Cáceres,
Almería y Guipúzcoa, las amas de casa suelen prescindir
del pan diario. En cuanto a la historia, informes documentados de
la Cofradía, precisan que en la Edad de Piedra se cultivó
trigo y cebada en una franja de tierra cercana a la parte occidental
del Irán actual. También los griegos y los romanos consumían
pan, y fueron estos últimos los que realizaron nuevos avances
en su elaboración, y perfeccionaron los primeros molinos a
gran escala para transformar el grano en harina fina. En España,
en 1936, y como consecuencia de la Guerra Civil, el pan se convirtió
en el alimento básico y tuvo que hacerse con las harinas más
insólitas, como las de habas, garbanzos, cebada y centeno.
Y de ahí al siglo XXI, con la falsa idea de que el pan es el
culpable del sobrepeso de muchos ciudadanos. Un análisis de
los especialistas Rosa María Ortega y Pedro Andrés,
del departamento de Técnicas Instrumentales de la Universidad
Complutense de Madrid, es concluyente en este sentido: El pan fresco
es un elemento esencial en la dieta mediterránea, le gusta
al 98% de la población, y no engorda.