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Madrid, 29 oct (EFE).
- La vendimia de 2001 ha sido, en general, alrededor de un treinta
por ciento inferior en cantidad a la de 2000, pero a cambio ofrece
una altísima calidad, según informaron hoy en una
mesa redonda de la Fundación para la Cultura del Vino los
enólogos de las bodegas que la integran.
Francisco Hurtado de Amézaga, de Herederos del Marqués
de Riscal, explicó que en esta ocasión se ha tratado,
ante todo, de primar la calidad, pero no basada sólo en el
tradicional parámetro del grado, sino teniendo en cuenta
factores como la acidez, el color... En este sentido, afirmó
que la añada 2001 "lleva camino de estar al nivel de
las mejores añadas con mayúsculas".
En Rioja, dijo, este año se han vendimiado unos 380 millones
de kilos de uva, frente a los 500 millones del año pasado.
Calificó la vendimia de `rara`, ya que ha habido uvas que
aumentaron su grado en dos o tres en cinco días. En cuanto
a Rueda, explicó que la cosecha es más de un veinte
por ciento inferior, cuantitativamente, que la de 2000, pero su
calidad "está por encima de los mejores años".
Sobre Toro contó que la cosecha está en torno a los
seis millones de kilos de uva, frente a los 14 millones del año
pasado, pero también "de una calidad extraordinaria".
Javier Ausás, enólogo de Vega Sicilia, expresó
sus reservas: "hay que esperar a ver cómo evoluciona
el vino". Anunció que Vega Sicilia no hará `Unico`
de 2001, y lo sacrificará para hacer un gran `Valbuena`.
Evaluó la cosecha en "un 30 por ciento inferior a la
de 2000", y señaló que ha notado "unas fermentaciones
anormalmente lentas, como consecuencia de la rápida maduración
de la uva". Con todo, afirmó estar "contento, pero
con reservas". Sí coincidió en que, en Toro,
se presenta, aparentemente, una gran cosecha desde el punto de vista
de la calidad.
Fernando Chivite, de Bodegas Julián Chivite, se refirió
sobre todo al panorama navarro, y también señaló
que el 2001 está
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en condiciones
de superar al 1995. Resaltó la importancia de los análisis
multiparamétricos y, como sus colegas, resaltó la calidad
en color y taninos de los vinos de la primera vendimia del siglo.
Insistiendo en el dilema cantidad-calidad, afirmó que la de
2001 "ha sido una vendimia muy didáctica para que el
viticultor comprenda que la calidad es más rentable que la
cantidad", y expresó su esperanza de que "el 2001
puede ser el germen para una ordenación del sector con criterios
de calidad".
José Gallego, de Bodegas Rioja Alta, insistió sobre
la concienciación en la calidad por encima de la calidad, y
se atrevió a predecir "una añada excelente, mejor
que las del 95 y del 82, quizá incluso mejor que la del 94".
Respecto a Rías Baixas, donde esta bodega también elabora,
auguró un año de gran calidad y señaló
que los vinos presentan ya "un acusado aroma varietal".
Respecto a Rioja, José Hidalgo, de Bodegas Bilbaínas,
coincidió con sus compañeros en calificar de "grande"
la añada 2001, que se atrevió a pronosticar que "estará
a la altura de las míticas del 24, el 55 o el 64". Destacó
también que este año habrá uvas a precio muy
bajo, y otras muy bien pagadas; unas a 50 pesetas el kilo, otras sobre
las 300. "La uva buena hay que pagarla", afirmó.
En cuanto a la Ribera del Duero, aclaró que se ha pasado de
los 63 millones de kilos de 2000 a los 34 de este año; cree
que "si el vino sale como esperamos, mejor para todos".
Finalmente, Juan José Castro, enólogo de Codorniú,
contó que en el Penedés se produjo una maduración
prematura de la variedad Macabeo, que ha creado problemas en la obtención
de los vinos-base para el cava; evaluó en un 30 por ciento
el descenso de producción, pero se mostró optimista
en cuanto a la calidad de los cavas de 2001. Al igual que sus colegas,
abogó por la valoración de parámetros cualitativos
diferentes del grado a la hora de seleccionar y pagar la uva. |