Denuncian
granjas que crían perros San Bernardo para el consumo humano
Roma, 1 nov (EFE)
.- Los perros de raza San Bernardo, cuya imagen se asocia en todo
el mundo al salvamento de alpinistas en apuros, son criados en granjas
en China para la obtención de carne, según han denunciado en Roma
asociaciones de defensa de los animales. Los populares canes, originarios
de una región de los Alpes situada entre Italia y Suiza, han sido
utilizados durante siglos en las poblaciones de montaña para el
cuidado de los rebaños y la localización de personas extraviadas
en la nieve. Ahora, "el mejor amigo del hombre" se ha convertido
en un plato exquisito para los chinos, que lo crían en granjas industriales
para ser sacrificado y su carne consumida, denunció hoy en la capital
italiana un comunicado de PETA, una asociación internacional que
trabaja por el trato ético de los animales. PETA afirmó tener como
prueba imágenes y documentos que confirman "este nuevo acto de horror
y crueldad" contra los animales en
China, país en
el que perros y gatos son utilizados habitualmente para el consumo
humano y para aprovechar su piel. Entre ellos citó un informe del
profesor Song Shiyong, del organismo oficial chino para el Desarrollo
de la Agricultura, y responsable de una granja en la ciudad de Shenyang,
en el que se reseñan las virtudes de los perros San Bernardo y las
razones económicas para promover su crianza. Estas serían, entre otras,
su resistencia a las enfermedades, su poca necesidad de alimentos
respecto a otros canes de gran tamaño, su rápido crecimiento y el
hecho en que cada parto se obtienen entre nueve y diez cachorros.
Los miembros de PETA anunciaron hoy que un numeroso grupo de países,
liderados por Nueva Zelanda, realizarán una petición internacional,
dirigida a la ONU, para evitar que los perros San Bernardo sean exportados
a China y al resto de los países asiáticos.
Los
productores mundiales de vino negocian un acuerdo
Santiago de Chile, 1 nov (EFE)
.- Los nuevos países productores de vinos negocian un acuerdo de
aceptación mutua de prácticas enológicas que permitirá mejorar la
competitividad del sector, informó hoy, miércoles, el ministerio
chileno de Relaciones Exteriores. El director de Asuntos Multilaterales
de la Dirección Económica de la Cancillería, Mario Matus, señaló
que el convenio permitirá "controlar" el avance de los productores
tradicionales y fomentará el desarrollo de los llamados emergentes.
En este sentido, el acuerdo incluirá a productores de los Estados
Unidos, Australia, Canadá, Sudáfrica, Nueva Zelanda, Australia,
Argentina, Uruguay y Chile. La negociación del convenio comenzó
en 1998, pero sólo en la pasada reunión de Sonoma (California) lograron
consensuar en gran medida el documento final. Matus afirmó que las
conversaciones están en su etapa fina. La
exportación de
vinos ha sido unas de las actividades que mayor desarrollo ha tenido
en la última década en Chile, con tasas de crecimiento anual del 30
por ciento. En 1999, las ventas superaron los 500 millones de dólares,
cifra récord para el país. Este año se espera sobrepasar los 600 millones,
y los 670 millones de dólares en 2001. Los principales compradores
de vinos chilenos se concentran principalmente en los Estados Unidos,
el Reino Unido, Japón, Canadá y Alemania. Estos países consumen preferentemente
las cepas "tintas", que han dado fama a los caldos chilenos, como
la cabernet sauvignon y más recientemente el merlot y el pinot. A
pesar de la importancia del acuerdo para la Cancillería, los productores
de importantes "viñas boutique", de producción pequeña y destinada
básicamente a la exportación, temen que el convenio perjudique su
carácter único y particular.