Beñat
Ormaetxea gana Campeonato de España de jóvenes `chefs`
San Sebastián, 7 nov (EFE).
- El vasco Beñat Ormaetxea, del restaurante Aretxondo, de
Galdácano, ha sido el ganador del VII Campeonato de España
de Alta Cocina de Autor para jóvenes `chefs`, cuya final
se disputó hoy en el marco del III Congreso `Lo Mejor de
la Gastronomía`, en el Palacio del Kursaal, en San Sebastián.
Ormaetxea concursó con una cigala gratinada con melocotón
salteado en su licor y salsa de puerros, una torrija de bacalao
frito en pan de ajo con su taco ligeramente ahumado y salsa batida
de hongo negro (Boletus aereus), liebre y plátano en sartén
con salsa de canela y cuajada de vainilla con `taglietelle` de chocolate
picante.
El jurado estuvo integrado por los cocineros Ferrán Adriá,
Carlos Tristancho, Manuel de la Osa, Martín Berasategui,
Carles Gaig y Juan Mari Arzak, y por los críticos Antonio
Vergara, José Carlos Capel y Cristino Alvarez.
Ormaetxea recibió su premio de manos del director de `Lo
Mejor de la Gastronomía`, Rafael García Santos, que
entregó también los correspondientes a los ganadores
del III
Campeonato de
España de tortillas de patatas, que recayeron en Josefina Sagardía,
del restaurante `El Casino`, de Lesaca (Navarra), en la categoría
de profesionales, y en Jorge Guisasola, de la Escuela de Artxanda
(Vizcaya), en la de alumnos de escuelas de cocina.
Durante la mañana, explicaron sus nuevas creaciones los cocineros
Carme Ruscalleda (`Sant Pau`, de San Pol de Mar, Barcelona), Aitor
Elizegi (`Gaminiz`, Zamudio, Vizcaya), Isaac Salaberría (`Fagollaga`,
Hernani, Guipúzcoa), Enrique Martínez (`Maher`, Cintruénifo,
Navarra), Josean Martínez Alija (`Guggenheim`, Bilbao), y Manuel
de la Osa (`Las Rejas`, Las Pedroñeras, Cuenca).
Mañana se clausurará este Congreso con la entrega de
los Premios Bidasoa a los integrantes del movimiento de la `Nueva
Cocina Vasca` y al cocinero de menos de 35 años Andoni Luis
Adúriz, del restaurante `Mugaritz`, de Rentería (Guipúzcoa),
elegidos por 23 críticos gastronómicos de toda España.-
Una hormona
que regula la saciedad bloquea la ganancia de peso
Málaga, 7 nov (EFE).
- La hormona oleiletanolamida (OEA), cuya función ha sido
identificada en una investigación conjunta de la Universidad
Complutense, la Fundación Hospital Carlos Haya de Málaga
y la Universidad de California, bloqueó la ganancia de peso
al administrarse de forma continuada a animales de experimentación.
Según explicó hoy en rueda de prensa uno de los coordinadores
de la investigación y presidente de la Fundación Carlos
Haya, Fernando Rodríguez de Fonseca, este compuesto, al que
no se le había podido atribuir ninguna función relevante
en el organismo, no actúa sobre el cerebro, sino sobre terminales
nerviosos situados en el tracto gastrointestinal.
La importancia de la OEA es que actúa como un inhibidor de
la ingesta de comida sobre el sistema nervioso periférico,
y no sobre el cerebro lo que podría ocasionar "cambios
de conducta", y que el tratamiento con esta hormona de forma
prolongada "reduce drásticamente la ganancia de peso
del animal", señaló.
Los investigadores, que han trabajado en este proyecto durante cinco
años, dejaron sin comer a los roedores 24 horas, lo que equivale
a tres días en seres humanos, después les inyectaron
la hormona y les ofrecieron comida y comprobaron que en la primera
hora no ingirieron nada, y en las cuatro horas siguientes no tomaron
más del cincuenta por ciento.
El estudio abre una nueva vía en el tratamiento de trastornos
alimentarios como la anorexia y bulimia, y de la obesidad, considerada
como una "epidemia en el mundo occidental", ya que al
suministrarse este compuesto el organismo deja de almacenar recursos
y "ajusta el metabolismo", de forma que
el animal sólo
ingiere los nutrientes que necesita, destacó. La posibilidad
de desarrollar nuevos fármacos basándose en esta hormona
resulta "tremendamente interesante" para el tratamiento
de las citadas patologías, si bien este proceso llevará
al menos cinco años, pues actualmente se desconoce si el efecto
en las personas es similar al que produce en los animales, según
Rodríguez.
La presencia de esta hormona reguladora de la saciedad en el organismo
depende del tipo de dieta y se libera cuando la "situación
corporal lo demanda", y la intensidad con la que lo hace "ayuda
a que la ingesta dure más o menos", señaló
el investigador.
A dosis muy elevadas de este compuesto, que procede de la grasa, se
detectó un efecto sobre el sistema muscular que se plasmó
en la relajación de los animales, una consecuencia similar
a la que se produce debido a comidas copiosas, dijo.
La oleiletanolamida aparece en la sangre tras un ayuno prologado,
y "aunque podía pensarse que su papel sería desaparecer
para facilitar la ingesta", Rodríguez recordó que
una dieta de restricción calórica severa ocasiona una
"clara pérdida de apetito", por lo que la hormona
"cambia el metabolismo" para "vaciar la despensa a
la vez que bloquea el apetito".
Este trabajo, que publica hoy la revista Nature, ha sido financiado
por el Vicerrectorado de Relaciones Internacionales de la Universidad
Complutense de Madrid, a través de su programa del Amo de cooperación
con la Universidad de California, el Plan Nacional sobre Drogas, el
Ministerio de Ciencia y Tecnología, el Fondo de Investigación
Sanitaria, la Comunidad de Madrid y el Plan Andaluz de Investigación.