Mejoran el
gusto de la soja para popularizar su consumo en Brasil
Río de Janeiro, 23 nov (EFE).
- Un centro brasileño de estudios agropecuarios anunció
hoy la creación de una variedad de soja de gusto más
suave que puede popularizar su consumo en Brasil, el segundo mayor
productor mundial del grano.
"Conseguimos retirarle a la soja la enzima que le da el gusto
de fríjol crudo y que provoca el rechazo de los brasileños",
aseguró a EFE la investigadora Mercedes Carrao Panissi, coordinadora
de estudios de soja de la estatal Empresa Brasileña de Pesquisa
Agropecuaria (EMBRAPA).
Según Carrao Panissi, tras el lanzamiento de la nueva variedad
de soja, los industriales ya pueden ofrecer al mercado un producto
básico de precio reducido y que puede mejorar la dieta de
los brasileños.
La investigadora explicó que, pese a que Brasil es uno de
los mayores productores mundiales de soja, la mayor parte del producto
es exportada y el consumo interno se reduce a su uso en aceites
vegetales o como materia prima de otros alimentos.
"La soja natural no es consumida en el país debido a
su gusto y a que los brasileños no están acostumbrados
a
prepararla",
agregó Carrao Panissi.
La científica de EMBRAPA destacó la riqueza alimenticia
de la soja y lamentó el bajo consumo de un producto agrícola
considerado barato en un país "con tantos problemas nutricionales".
La especialista aclaró que el desarrollo de la nueva variedad
de soja no tuvo como resultado un producto transgénico.
"Hicimos un mejoramiento genético del producto por los
medios tradicionales, es decir tras un proceso de cruzamiento natural
de variedades que demoró más de una década",
explicó.
La nueva variedad de soja puede ser comercializada como harina, leche,
carne (vegetariana) o grano natural, según la EMBRAPA.
Para popularizar el consumo del alimento en Brasil, meta que persigue
hace más de diez años, la empresa estatal ha desarrollado
casi 200 recetas de alimentos con el producto, que incluyen queso
de soja, galletas, pastel y pastas.
El año pasado EMBRAPA lanzó el libro "Soja en la
Cocina", que incluye 37 recetas, y este año pretende publicar
"Más salud en su vida: cocinando con soja".
Comer carne
de perro, una tradición en entredicho
Por Santiago Castillo. Seúl, 23 nov (EFE).
- El perro es uno de los platos más tradicionales de Corea
y su degustación escandaliza a Occidente, donde arrecian
las protestas cada vez que un acontecimiento importante -como el
inminente Mundial de Fútbol- hace prever la llegada masiva
de visitantes a este país.
La polémica surgió cuando el presidente de la FIFA,
Joseph Blatter, presionado por organizaciones internacionales de
protección de los animales, envío recientemente una
carta al presidente de la Federación del Comité Mundial
de Fútbol y también vicepresidente de la FIFA, Chung
Mong Joon, invitándole a que prohibiera la matanza de perros
durante la celebración de ese acontecimiento deportivo.
Sin embargo, el alcalde de Seúl, Kon Kum, ya ha manifestado
su oposición a que se prohíba comer perros durante
el Mundial y el Ayuntamiento de la ciudad no piensa tomar ninguna
medida especial en contra de esta vieja tradición, dijeron
a EFE fuentes cercanas al municipio.
El Boshintang (comida de perros) es un plato milenario que ya se
comía durante el reinado de Kogurio en el siglo IV A.C. y
durante la dinastía Yi (1392-1919), dada la efectividad que
tiene su consumo para reconfortar órganos internos, robustecer
la médula, reforzar los intestinos y el estómago,
calentar la espalda y las rodillas y fortalecer el espíritu.
El perro cocinado a la manera tradicional coreana, tras una elaboración
delicada y laboriosa, adopta una apariencia de guiso similar a un
cocido madrileño, con un sabor a ternera muy fina, "excelente",
según sus mentores.
Una vez despellejados, los caninos se introducen en tinajas de cerámica,
donde hierven durante un tiempo razonable con hierbas aromáticas,
hojas de sésamo para matar el olor de la carne, entre otros
ingredientes, y luego, una vez que se ha comido parte de la verdura
y la carne, el caldo restante se mezcla con arroz y queda como segundo
plato.
El perro es el cuarto animal más importante en la dieta de
los coreanos después del vacuno, el cerdo y el pollo, y se
estima que unos tres millones de canes se sacrifican anualmente
para consumo humano.
"Es una costumbre tan respetable como degustar un filete de
ternera o ración de ostras", comenta a EFE una anciana
en el mercado de Moran, situado en las cercanías de Seúl,
que añade que la gente joven no suele comerlos en la actualidad.
El prestigio de comer carne de perro es muy alto: "está
muy bien visto, aunque no les guste en Occidente", resalta
a EFE esta mujer mayor que acaba de comprar un perro vivo con la
intención de alimentarlo unas semanas para después
preparar un buen guiso.
El recorrido por este mercado sirve para ver como se
venden los perros,
tanto vivos, en jaulas, o los ya sacrificados y disponibles para comerlos.
Todo es similar a un mercado occidental cuando alguien desea comprar
un buen pollo o un buen conejo para componer su plato preferido, aunque
no en todos los mercados se encuentra esta carne, al estar ubicados
en lugares especiales.
La piel de perro es más sabrosa que la carne, destacan al corresponsal
de EFE los comensales de un restaurante de las afueras de la capital
surcoreana.
Aparte sus condiciones culinarias, los defensores a ultranza de esta
opción defienden, además, que comer carne de perro es
importante después de una operación quirúrgica,
ya que contribuye a que las heridas cicatricen mejor y más
rápidamente.
Así se lo hace saber a este corresponsal Kim Kyung Ju, que
jura que él mismo asistió muy directamente a un ejemplo:
su padre comenzó a recuperar energías y vitalidad a
ojos vistas cuando su esposa le llevó al hospital un buen cazo
de sopa de perros. "Es como una medicina", matiza.
Desde la Ley de Protección de los Animales de 1991, los mataderos
tienen normas más estrictas para evitar el sufrimiento del
can. Algunos son ahorcados, pero esto es lento y doloroso para el
animal, aunque hay quienes consideran que, cuanto más sufre
el perro en su muerte, más sabrosa estará la carne,
pero hay otros mataderos que prefieren cortarles el cuello y luego
utilizar su sangre.
Los perros utilizados para consumo humano reciben el nombre de "tonke"
o perro amarillo, pero también se pueden encontrar mastines,
dálmatas, huskies o setters y son normalmente criados durante
cinco meses en granjas de zonas rurales antes de pasar a la ciudad
para su consumo.
Antiguamente se criaban los perros en casas y luego se mataban para
comerlos con toda la familia, igual que se hace aún en muchos
países del mundo hispánico con la crianza y matanza
del cerdo, pero esta costumbre está prácticamente extinguida
salvo en algunas zonas rurales del país, ya que hoy día
es fácil consumir esta carne en los restaurantes, explican
a EFE algunos de los consultados en el mercado.
La comida de perro vuelve a ser noticia con motivo del mundial de
Fútbol al igual que ocurriese con los Juegos Olímpicos
de Seúl-88, cuando se cerraron algunos restaurantes, pero otros
se mantuvieron abiertos por la presión de los propietarios.
Un cliente habitual del restaurante comenta a EFE que, si Corea puede
tener estos problemas durante la llegada de visitantes extranjeros
al Mundial de Fútbol, los que tendrá China durante la
Olimpiada de 2008 serán inmensos, ya que en este país
se come "todo lo que se mueve".
Exhiben en
Bilbao fotos de alimentos con sugerencias eróticas
Bilbao, 23 nov (EFE).
- Diversas sugerencias eróticas que pueden transmitir los
alimentos aporta una exposición de fotografías, a
color y de gran formato, abierta hoy en Bilbao por iniciativa del
área municipal de Cultura y Turismo.
Melocotones que asemejan culos, un par de quesos gallegos de "tetilla"
que suscitan la imagen de sendos pechos, un espárrago y un
percebe con atisbos fálicos son algunos de los caprichos
con cierto aire sensual aportados por la Naturaleza y que ha sabido
captar, a través de veinticinco imágenes, el fotógrafo
bilbaíno Mikel Alonso.
La exposición, bajo el epígrafe "Erotismo y gastronomía",
está ubicada en la Biblioteca Municipal de la calle Bidebarrieta
y forma parte de las "III Jornadas Literarias de Bilbao",
que este año se han organizado bajo el título "Historias
para comer y platos para leer", indicaron en
conferencia de
prensa portavoces de esta iniciativa.
La relación entre la literatura y la gastronomía centra
la atención de las jornadas, en las que, entre los días
28 al 30, se ha programado la proyección de las películas
"Comer, beber, amar ...", "Delicatessen" y "El
festín de Babette".
Se han previsto asimismo dos mesas redondas a cargo de periodistas
especializados y cocineros, con moderación a cargo del gastrónomo
Mikel Zeberio y el comentarista Santiago González, así
como un pequeño recital de textos literarios sobre cuestiones
culinarias.
Además, del 26 de noviembre al 2 de diciembre, siete restaurantes
bilbaínos ofertarán un menú especial cuyos platos
estarán basados en conceptos literarios, en los que igualmente
se fundamentarán los "pintxos" (tapas) que numerosas
tabernas y bares de la ciudad elaborarán durante esa semana.