Agricultura
publica los premios "Alimentos de España 2001"
Madrid, 11 dic (EFE).
- El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA)
ha publicado los premios "Alimentos de España"
2001, en las modalidades de "Medios de Comunicación",
"Restauración" y "Fotografía",
recoge hoy el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Agricultura detalla que el premio "Alimentos de España"
en gastronomía ha sido concedido al restaurante "La
Venta del Sotón", de Huesca por su destacada trayectoria
en la elaboración de platos de la cocina regional aragonesa,
mientras que el accésit fue para el restaurante "Nou
Manolín", de Alicante.
Indica que el galardón dedicado a los locales ubicados fuera
de España ha recaído en el restaurante "Costa
Vasca", situado en México D.F., por la autenticidad
de su cocina española, tanto en lo que se refiere a los productos
en sí, como a la elaboración de los mismos.
Destaca que, por segundo año, se ha concedido un premio de
gastronomía para restaurantes ubicados en el medio rural
para establecimientos que contribuyan al desarrollo de su ámbito
geográfico y señaló que en esta categoría
resultó
ganador el restaurante
"La Venta del Jamón" de Pruvia-Llanera, en Asturias.
Agricultura resalta que, en la modalidad de comunicación, el
primer premio a la labor informativa continuada lo obtuvo "La
Gaceta Rural", por su dilatada trayectoria de 57 años;
en tanto que el accésit fue para Manuel-Luis Casalderrey, por
su labor educativa en materia de alimentación, en el diario
"La voz de Galicia".
Detalla que el galardón al mejor trabajo periodístico
o literario del año 2000 recayó en el semanal "Agronegocios",
por su sección "Agrocalidad", por su constancia y
rigor informativo en la difusión de los productos españoles
con sello de calidad; mientras que el accésit fue para Jesús
Avila Granados, por su obra "Enciclopedia del Aceite de Oliva".
También apunta que, en el premio de fotografía, el jurado
seleccionó como ganadora la obra "El azúcar: tradición
y modernidad" del autor Pasquale Caprile, presentada por el Instituto
de Estudios Documentales del Azúcar y la Remolacha.
Los españoles
se van acercando a la dieta mediterránea
Madrid, 11 dic (EFE).
- "La dieta seguida por la población española
no se aleja demasiado de la dieta mediterránea", esta
es la primera conclusión de un estudio elaborado por el Ministerio
de Agricultura, que apunta que en el último quinquenio aparece
una recuperación de productos característicos de este
modelo de alimentación.
Según el informe "La alimentación española
en el contexto de la dieta mediterránea", presentado
hoy por el director general de Alimentación, Francisco Simón
Vila, los desequilibrios en la dieta mediterránea provienen
del exceso de grasas y proteínas en detrimento de los hidratos
de carbono.
En este sentido, explica que la tendencia actual de comprar aquellos
alimentos que "supuestamente son de mejor calidad y con más
contenido proteico, provoca un desequilibrio entre carbohidratos,
las proteínas y las grasas".
Recuerda que una dieta mediterránea tipo debe contar con
una elevada ingesta de grasas monoinsaturadas y saturadas (aceite
de oliva), consumo moderado de vino y de leche y derivados lácteos;
alto consumo de legumbres, cereales (incluyendo el pan), frutas,
vegetales y un bajo consumo de carnes y transformados.
En este sentido, destaca que en el último quinquenio aparece
una recuperación
del consumo de cereales, aceite de oliva virgen, frutas y hortalizas
frescas y vino, "algunos de los cuales habían tenido descensos
en la última década".
Simón Vila subrayó el fuerte aumento -un 12 por ciento-
en el año 2000, tendencia que también se mantiene este
año, en el consumo de frutas y verdura, "lo que refleja
que la geste se está concienciando de que hay que volver a
consumir estos productos".
El informe refleja también que las comunidades autónomas
que más se acercan a la dieta mediterránea son Comunidad
Valenciana, Baleares y Castilla-La Mancha, mientras que Castilla y
León, Aragón, País Vasco y La Rioja son las más
alejadas a este modelo.
Asegura que las segmentaciones socioeconómicas apenas presentan
diferencias, aunque las clases sociales bajas están más
próximas a la dieta mediterránea que las altas; y añade
que las ciudades pequeñas se acercan más al modelo que
las grandes urbes.
"El futuro es esperanzador, porque el ciudadano actual tiene
más información que nunca respecto a la alimentación
y su influencia en la salud, además empieza a estar muy interesado
en mantener una dieta equilibrada, algo que no pasaba hace 50 años",
concluye el informe.