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Barcelona, 5 dic (EFE)
- El escritor alicantino Josep Piera ha recuperado en el libro "Los
arroces de casa y otras maravillas" los aromas de su infancia. La
obra, editada por Península en castellano y por Empuries en catalán,
"no es sólo un libro de cocina, sino que se trata de un libro de
cocina hecho por un escritor", subraya Piera. El autor advierte
al lector de que en "Los arroces de casa y otras maravillas" no
hallará un libro convencional de recetas, sino "las memorias del
paladar". En las páginas del libro Piera recupera buena parte del
pasado, pues, como decía Josep Pla, escribir sobre lo que hemos
comido es una forma admirable de recuperar algunos de los mejores
momentos de la vida. Al hilo del paso de las estaciones, Piera va
desgranando aquellos platos que marcaron una época como el puchero
de Navidad, los "figatells", la fideuá, los arroces de cuaresma,
de verano y )
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de invierno, salpicado
con anécdotas y recetas. En sus reflexiones, el escritor considera
que "existen pocos restaurantes en los que se pueda comer una auténtica
paella, porque los valencianos estaban acostumbrados a comer muy buenas
paellas en casa". La idiosincrasia del valenciano, de gustos exquisitos
y finos en el siglo XIX, según Piera, llevaron a casi desaparecer
el "all i pebre" (ajo y pimienta), una de las salsas base mediterráneas
"y la paella se acabó difundiendo porque los americanos dieron su
aprobación". En su opinión, esta circunstancia se produjo "porque
los valencianos, al igual que con su lengua, se avergüenzan de su
gastronomía". Además de los arroces, Piera rescata del recuerdo las
saladuras o salazones, las caracoladas, el puchero, los pepitos de
Pascua, la sangre con cebolla, los "espencats", los "figatells" (hamburguesas
de hígado y cerdo) o los "pebres farcits" (pimientos rellenos |