Cristino
Alvarez, premio "Alimentos de España" por su labor
Madrid, 7 nov (EFE)
.- El periodista de la Agencia EFE Cristino Alvarez, que utiliza
el seudónimo de "Caius Apicius" en sus críticas gastronómicas, ha
sido designado premio "Alimentos de España" en medios de comunicación,
en la modalidad mejor labor informativa continuada, por su trayectoria
profesional como divulgador de la riqueza gastronómica española.
Cristino Alvarez, nacido en La Coruña, recibió el Premio Nacional
de Gastronomía en 1991 y desde 1994 es miembro de la Academia Nacional
de Gastronomía. En enero de 1981 comenzó a publicar sus trabajos
gastronómicos en la Agencia EFE para toda España, radio de acción
que amplió hace diez años a los medios de comunicación de América
Latina, a través de la propia agencia. En la XXIII Edición de
los premios "Alimentos
de España", en medios de comunicación, el accésit a la mejor labor
informativa continuada recayó en el periodista Francisco Javier Pérez
Andrés, por la difusión de la cultura gastronómica de Castilla y León
en sus trabajos en prensa, radio y televisión regionales. El libro
"Historia del azafrán" de Jesús Avila Granados fue premiado en la
categoría de medios de comunicación en el apartado al mejor trabajo
monográfico publicado entre el 15 de octubre de 1999 y el 15 de octubre
de 2000. El accésit en esta última modalidad al mejor trabajo periodístico
recayó en Angel Vico por su reportaje sobre el Brandy de Jerez en
la revista Arte de Vivir, de la que es director.
Chirac
solicita la prohibición 'sin demora' de harinas animales
.- París, 7 nov (EFE)
.- El presidente francés, el neogaullista Jacques Chirac, pidió
hoy la prohibición "sin demora" de las harinas animales destinadas
al engorde de todos los animales, en un mensaje a la nación. La
intervención televisada del jefe del Estado se produjo en un contexto
de psicosis generalizada en Francia por el miedo al contagio a los
humanos de la Encefalopatía Espongiforme Bobina (EEB), enfermedad
también conocida como mal de las "vacas locas". Para Chirac, "ningún
imperativo puede ser colocado a nivel más alto que la exigencia
de la sanidad pública". Por ello, instó a "prohibir sin demora la
utilización de las harinas animales", hasta que los científicos
delimiten "tanto como sea posible técnicamente los riesgos de contaminación".
El Gobierno de coalición de izquierdas pidió recientemente una investigación
sobre las harinas animales a la Agencia Francesa de Seguridad Sanitaria
de los Alimentos (AFSSA), que tiene previsto emitir un resultado
en los próximos meses. "Estimo, por mi parte, que sin esperar a
esos resultados es necesario suspender la utilización de esas harinas
en todos los engordes (de animales) hasta que se pueda tomar una
decisión definitiva, en función de lo que digan los expertos". Hoy
por hoy, "no existe el riesgo cero", sentenció Chirac, quien consideró
imprescindible restablecer "la confianza de nuestros ciudadanos
en la seguridad de sus alimentos". Poco antes, los tres partidos
políticos conservadores de la oposición en Francia solicitaron la
creación de una comisión de investigación parlamentaria sobre las
consecuencias sanitarias de la utilización de las harinas animales
en el engorde de todos los animales. Se trata del neogaullista Reagrupamiento
por la República (RPR) de Chirac, de Democracia Liberal (DL) y de
la derechista Unión para la Democracia de Francia (UDF). Por su
parte, el presidente del Movimiento para Francia, Philippe de Villiers,
también instó hoy al Gobierno de coalición de izquierdas que suprima
de forma "inmediata" las harinas animales destinadas al engorde
de todos los animales, entre otros, los cerdos, las aves o ciertos
peces. La multiplicación de casos de Encefalopatía Espongiforme
Bovina (EEB), también conocida como mal de las "vacas locas", ha
generado una auténtica psicosis en Francia, donde se han detectado
169 casos de "vacas locas" desde 1990. "Teniendo en cuenta que Francia
ha vivido durante algunos años el doloroso escándalo de la sangre
contaminada (de SIDA), es indispensable imponer inmediatamente medidas
muy estrictas para la protección del
consumidor en
nombre del simple principio de precaución", subrayó de Villiers. Advirtió
que "Francia debe prepararse ante una epidemia de la enfermedad de
Creutzfeld-Jakob de cara a los próximos años". En la misma línea,
la secretaria de Estado francés de Sanidad, Dominique Gillot, alertó
a los franceses de que tienen que estar preparados ante la eventualidad
de "tener decenas de casos humanos" de la nueva variante de la enfermedad
de Creutzfeldt-Jakob, vinculada al mal de las "vacas locas". A diferencia
de la forma ya conocida por los neurólogos de Creutzfeldt-Jakob y
que afecta a personas de unos 60 años de media, la nueva modalidad
de la enfermedad detectada desde 1997 ataca también a los jóvenes
y se sospecha que está originada por la ingesta de carne de vacuno
contaminada con EEB. El miedo a la variedad humana de EEB ha supuesto
un descenso entre el 30 y 50 por ciento de la actividad en los mataderos
dedicados al despiece de la carne de vacuno, informó hoy la Federación
Nacional de Industrias y Comercio de Mayoristas de Carne. Por su parte,
la mayoría de los colegios franceses han suprimido de sus comedores
toda la carne de vacuno y el Ayuntamiento de París ha recomendado
la suspensión de este producto en los parvularios y que se ofrezca
de forma opcional en el resto de los centros escolares. Para tratar
de disipar las incógnitas que preocupan a los consumidores franceses,
el director general de Sanidad, Lucien Abenhaim, anunció hoy, en una
entrevista al vespertino "Le Monde", que el pasado 7 de noviembre
pidió a la AFSSA que haga "recomendaciones sobre qué alimentos se
pueden comer". Recomendó, sin embargo, que "no caigamos en la demagogia"
hasta que no existan datos científicos concluyentes, ya que, en su
opinión, prohibir la carne de vacuno en base a especulaciones sería
"aberrante en términos de sanidad pública". Recordó que los cerdos,
aves y peces consumen harinas animales y no por ello se prohíben las
"gelatinas, raviolis, las salsas o las galletas". Abenhaim se alineó
así a la postura defendida por el ministro de Agricultura, Jean Glavany,
de esperar a tener el dictamen de los científicos antes de adoptar
medidas estrictas como prohibir todas las harinas animales. Por contra,
el ministro de Economía y Finanzas, Laurent Fabius, se mostró a favor
recientemente de una rápida prohibición. Las harinas animales en la
alimentación de los vacunos están prohibidas en Francia desde 1990.
Los
vinos de Chile son amparados por investigación de competencia
desleal
Caracas, 7 nov (EFE)
.- La Comisión "Antidumping" y sobre Subsidios de Venezuela estableció
que los vinos chilenos importados por firmas venezolanas no fueron
subvencionados ni recibieron ayudas oficiales ilegales, indicó hoy
la firma "Baker-McKenzie". La investigación fue solicitada por la
empresa venezolana "Bodegas Pomar", perteneciente al Grupo Polar,
que denunció la
existencia de prácticas desleales de subvención a la exportación y
ventas en condiciones de "dumping" de los vinos chilenos. La Comisión
dio por cerrada la investigación después de comprobar que la denuncia
no tenía soporte y que las ventas de vinos chilenos en Venezuela se
ajustan a las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
La
Comisión propone una Agencia Alimentaria a la que aspira Barcelona
Bruselas, 7 nov (EFE)
.- La Comisión Europa presentará mañana, miércoles, las reglas de
funcionamiento de la futura Autoridad de Seguridad Alimentaria de
la Unión Europea (UE), cuya sede se disputan Barcelona, Parma (Italia)
y Helsinki (Finlandia). Esas tres ciudades son las únicas que han
presentado hasta ahora sus candidaturas; pero podría sumarse Lille
(Francia) si el Gobierno francés se decide finalmente a presentar
una propuesta formal. Aunque Helsinki es la única que dispone, por
el momento, de apoyos oficiales (Dinamarca, Austria y Suecia), la
elección dependerá de la decisión que adopten los jefes de Estado
y de Gobierno de la UE en la Cumbre que se celebrará a finales de
año en Niza (Francia). La nueva entidad surge como respuesta a la
proliferación en Europa de escándalos alimenticios que han conmocionado
en los últimos años a la opinión publica, empezando por la crisis
de las vacas locas en marzo de 1996. La nueva entidad o autoridad,
que es el nombre que prefiere utilizar la Comisión para darle un
mayor carácter moral, no tendrá, sin embargo, el poder de la estadounidense
Food and Drug Administration (FDA), y sus tareas serán meramente
de índole consultivo. A diferencia de la FDA, la Autoridad no tendrá
capacidad legislativa. Las decisiones seguirán correspondiendo a
la Comisión Europea y al Consejo de ministros de la UE. Con unos
300 funcionarios, la nueva agencia gestionará los distintos comités
científicos
que en la actualidad
trabajan en seguridad alimentaria. Una de sus tareas será la de emitir
opiniones científicas y consejos técnicos relativos, por ejemplo,
al contenido máximo de residuos de pesticidas en los alimentos, señalaron
fuentes de la Comisión. También tendrá que recoger y analizar información,
gestionar el sistema de alerta rápida en caso de peligro para la salud
y comunicar al público los resultados de sus dictámenes científicos.
La nueva agencia intentará crear una red de enlace con las agencias
de seguridad alimentaria nacionales, con el fin de evitar discrepancias
posibles. Ese fue el caso del Gobierno francés, que, tras el consejo
de sus científicos, se negó a aplicar la decisión comunitaria de levantar
el embargo a las importaciones de vacuno del Reino Unido. La crisis
de las vacas locas sigue causando mucha preocupación en la opinión
publica francesa. El aumento de casos de animales enfermos en Francia
ha vuelto a reavivar la polémica en torno a esta enfermedad. El presidente
francés, Jacques Chirac, se pronunció hoy a favor de prohibir las
harinas de carne destinadas a la alimentación del ganado, al ser la
vía de transmisión de la encefalopatía espongiforme bovina (EEB).
La propuesta que presentará mañana la Comisión se enmarca en un Reglamento
general sobre los alimentos en el que se establecerán principios fundamentales,
como la definición de alimento apto para el consumo humano, ausente
hasta ahora en la legislación comunitaria.