Siete
nuevos casos elevan a 40 los afectados por el brote de legionella
Barcelona, 16 nov (EFE)
.- El brote de legionella detectado en Barcelona hace dos días ya
ha afectado a un total de 40 personas al detectarse siete nuevos
casos en las últimas horas, según informó el ayuntamiento de Barcelona.
Cinco de los nuevos casos de legionella se han detectado en el Hospital
del Mar, en el que permanecen ingresadas las otras 33 personas afectadas
por este brote en el barrio de la Barceloneta, 4 de ellas en estado
grave. Las mencionadas fuentes señalaron que las autoridades sanitarias
están estudiando si los otros dos casos detectados tienen alguna
relación con el brote de la Barceloneta. Uno de estos dos enfermos
es una mujer que hasta hace 5 días vivía en la Barceloneta y ahora
reside con su hija en Viladecans (Barcelona), en cuyo hospital permanece
ingresada, mientras que del segundo todavía no se sabe ningún dato.
Las autoridades sanitarias han ampliado su campo de investigación
para detectar el origen del brote de legionella fuera del barrio
de la Barceloneta y hasta más allá del Puerto Olímpico ante la posibilidad
de que los vientos costeros hubiesen transportado el germen a la
zona afectada. Asimismo, la ministra de Sanidad, Celia Villalobos,
ha anunciado hoy que estudia implantar una normativa nacional homogénea
de controles de limpieza en toda España, mientras que el conseller
de Sanidad de la Generalitat, Eduard Rius, ha explicado que elaborarán
una normativa para obligar a censar y a inspeccionar periódicamente
las torres de refrigeración de toda Cataluña. Fuentes del Instituto
Municipal de Salud Pública (IMSP) han indicado a EFE que se investiga
sobre la base de decenas de muestras tomadas en torres de refrigeración,
mucha de ellas situadas en un radio de 1`5 a 2 kilómetros de distancia
del centro de
la Barceloneta, así como de fuentes públicas y sistemas de riego y
jardines públicos. Los primeros casos de neumonía por legionella se
produjeron entre el último día de octubre y principios de noviembre,
días que en que sopló un fuerte viento de levante (nordeste), lo que
pudo contribuir a transportar la bacteria mediante microscópicas gotas
de vapor hasta la Barceloneta. Un dato que abona esta hipótesis es
que ninguno de los afectados reside cerca de una torre de refrigeración.
En declaraciones a EFE, el gerente del IMSP, Joan Guix, no ha descartado
ninguna hipótesis sobre el origen del brote aunque, en su opinión,
la "más plausible" es que procediese de una torre de refrigeración,
que alimentan los sistemas de aire acondicionado de los edificios.
No obstante, ni esta hipótesis es fiable en un alto porcentaje ya
que, según ha admitido el propio Guix, es posible que nunca se sepa
el foco del brote. Lo que sí ha quedado descartado hoy es que el origen
sea la red de agua de consumo doméstico, así como los aparatos de
aire acondicionado. Tanto Guix como el jefe de enfermedades infecciosas
del Hospital del Mar, Adolfo Díez, se han mostrado prudentes a la
hora de predecir una situación de control del brote pues han dicho
que dentro de unos días podrían aparecer nuevos casos ya que todavía
no puede darse por completamente inactivo el foco inicial y, además,
la enfermedad puede permanecer latente antes de manifestarse hasta
12 días. El barrio de la Barceloneta ha duplicado el consumo de agua
embotellada, mientras los típicos restaurantes de la zona han empezado
a detectar una disminución de los clientes cifrada entre un 10 y un
50 por ciento, informaron a EFE fuentes del sector.
Aumenta
la presión para la prohibición de las harinas de carne
en la UE
Bruselas, 16 nov (EFE)
.- La presión realizada desde varios frentes a favor de que se prohíban
en la UE las harinas de carne para la alimentación del ganado aumenta
hora tras hora, como consecuencia de la alarma desatada en Francia
en torno a la enfermedad de las "vacas locas". Francia e Italia
han decretado esta semana una prohibición unilateral, por lo que
ya son cuatro, junto con el Reino Unido y Portugal, los Estados
que han dado ese paso sin esperar una decisión comunitaria. El Reino
Unido y Portugal se vieron obligados hace tiempo a adoptar esa medida
tras la fuerte propagación que registró en ambos países el mal de
las "vacas locas". El Parlamento Europeo adoptó hoy una resolución
a favor de la prohibición temporal de las harinas cárnicas, cuyo
suministro sólo está prohibido para la alimentación de los rumiantes
desde 1994. La Comisión Europea se ha negado hasta ahora a extender
el embargo a la totalidad del ganado, pero ya está empezando a flaquear
en su determinación debido a la fuerte presión de la opinión pública.
La denuncia que presentarán mañana las familias de dos víctimas
francesas de la enfermedad de "Creuzfeldt-Jacob", variante humana
del mal de las "vacas locas", por el "inmovilismo" que han mostrado
supuestamente durante diez años las autoridades británicas, francesas
y de la Comisión, ha añadido más leña al fuego. El comisario europeo
de Protección de los Consumidores, David Byrne, ha admitido que
no se descarta la posibilidad de prohibir totalmente el uso de esos
alimentos para el ganado si no queda más remedio. Bruselas deberá
convencerse para ello de la incapacidad de los Estados miembros
para controlar la utilización ilícita de las harinas cárnicas (autorizadas
para cerdos, aves y peces) en la alimentación de los rumiantes.
Byrne anunció la próxima visita de inspectores comunitarios a los
Quince Estados miembros para comprobar si han puesto en marcha los
controles nacionales adecuados. La Comisión verificará también si
los países miembros respetan las normas de fabricación de esas harinas,
y la obligación de retirar de la
cadena alimentaria
humana y animal los tejidos animales considerados de "riesgo" (como
el cerebro y la médula espinal). El pleno del Parlamento Europeo reclamó
hoy la prohibición temporal de las harinas de carne para la alimentación
de todo el ganado "mientras que los Estados miembros no puedan garantizar
la aplicación de la legislación comunitaria vigente". Byrne dijo ante
la cámara que la UE se verá obligado a dar ese paso si los Estados
miembros no vigilan eficazmente el cumplimiento de las normas de precaución.
Bruselas está convencida de que la insuficiencia en los controles
sobre las harinas es lo que ha provocado en Francia la aparición de
más casos de "vacas locas". La Comisión insistió hoy, sin embargo,
en que no existe una base científica que avale la prohibición de esos
alimentos compuestos para especies animales distintas de los rumiantes.
Reiteró además que la responsabilidad sobre su control no corresponde
a Bruselas sino a las administraciones nacionales. La portavoz de
Byrne reconoció que la negativa de la Comisión a eliminar las harinas
se debe también a las "graves consecuencias que ello entrañaría para
los productores de ganado y los consumidores" ya que daría lugar a
un incremento de los precios. Mientras tanto la alarma desatada en
Francia está minando la confianza del público y el consumo de carne
de vacuno en ese país ha caído ya un 40 por ciento. En España ha descendido
entre un 10 y un 15 por ciento y las exportaciones a Italia y Portugal,
los principales mercados de destino, se han reducido un 30 y un 50
por ciento, respectivamente. Los agricultores franceses presionan
a su Gobierno para que logre de la Comisión ayudas destinadas a promocionar
el cultivo de proteínas vegetales, como las oleaginosas, que sustituyan
a las harinas de carne. El presidente francés, Jacques Chirac, apoyó
hoy "plenamente" que Francia y la UE se doten de un "ambicioso" plan
para conseguir una total autosuficiencia en proteínas vegetales, ya
que el consumo en la UE depende en gran parte de las importaciones
procedentes de países terceros.