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Washington, 17 oct (EFE)
.- El fracaso de dietas y píldoras "milagrosas" contra la obesidad,
que mata cada año a 280.000 personas en EEUU, ha llevado a médicos
e investigadores a buscar en la cirugía y la reeducación una solución
drástica a esta epidemia. Un 50 por ciento de los estadounidenses
sufre problemas de sobrepeso y cerca de 8 millones padecen lo que
se denomina "obesidad mórbida", que es una acumulación de grasa
extrema. Con un 35 por ciento de los afectados a dieta, que se gastan
cerca de 50.000 millones de dólares al año en intentar perder peso,
la realidad demuestra que los métodos tradicionales no funcionan.
El pasado jueves, el diario The New York Times destacaba en su portada
una de las soluciones "extremas" que muchos pacientes comienzan
a adoptar: una operación quirúrgica que reduce de modo drástico
la cavidad estomacal y realiza un "bypass" o puente en el intestino
delgado. "He perdido 53 kilos", reconocía Lori Silverman, una mujer
de 42 años que unos meses antes superaba los 150 kilogramos. Pero
hay casos de hasta 75 kilos perdidos en cuatro meses, según la Sociedad
Estadounidense de Cirugía Bariátrica, que agrupa a los cerca de
500 especialistas que comienzan a practicar este tipo de intervenciones.
Pero la operación, que produce sorprendentes resultados, no está
exenta de riesgos. Se trata de una intervención quirúrgica en toda
regla y cerca de un 30 por ciento de los que se someten a ella desarrollan
deficiencias nutricionales, según los Institutos Nacionales de Salud
de EEUU. La técnica más común, conocida como "bypass gástrico",
consiste en reducir el estómago a una pequeña bolsa, con lo que
se reduce proporcionalmente la cantidad de comida que admite. También
se "puentea" la parte superior del intestino delgado para reducir
la absorción de nutrientes y calorías. Para muchos obesos es su
última oportunidad ya que no sólo no caben en los asientos de los
cines o los aviones sino que comienzan a padecer enfermedades y
el riesgo de un colapso cardiovascular se multiplica. Muchos saben
cuál es el origen del problema. "Tristeza, soledad, aburrimiento.
La comida fue siempre mi
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mejor amigo",
reconoce Robert Altman, quien pesaba casi 200 kilos y ahora ronda
los 85. Otra de las soluciones más innovadoras contra el sobrepeso,
y también con menor riesgo, se basa en la reeducación de los hábitos
alimenticios y se ha presentado hoy, martes, en la conferencia de
la Asociación Dietética Estadounidense en Denver, Colorado. La técnica,
a la que se ha denominado el "Método Solución", ha permitido a los
pacientes perder peso y mantener su nueva situación seis años después.
Consiste en desarrollar la capacidad de autocontrol en la alimentación
y en los límites que una persona con sobrepeso debe imponerse frente
a la comida. Lo novedoso de este método, desarrollado por investigadores
de la Universidad de California en San Francisco (UCSF), radica en
que parece conseguir el "balance" necesario para que una persona regularice
sus hábitos, por encima de la ansiedad, la depresión u otros factores
que conducen a comer en exceso. Tanto la opción quirúrgica, como la
hoy presentada en el ámbito de la reeducación, permiten hacer de la
pérdida de peso una solución a largo plazo, que es lo que persiguen
los especialistas. En el último caso, el de la reeducación, los investigadores
de la UCSF apuntan que el método parece funcionar porque opera cambios
en el sistema límbico del cerebro, donde se forman las emociones y
se gesta el comportamiento entre los mamíferos. El problema del sobrepeso
comenzó a acentuarse en 1990, cuando se comprobó que un 44 por ciento
de los estadounidenses estaban por encima de su peso ideal, pero el
pasado año, los datos publicados por la Asociación Médica Estadounidense
confirieron al problema la dimensión de "epidemia". La obesidad, según
esta organización médica, es uno de los principales factores de riesgo
de diabetes, enfermedades coronarias y varios tipos de cáncer. Convencidos
de que los "grandes males requieren grandes remedios", los especialistas
estadounidenses renuncian, cada vez más, a esperar la llegada de una
píldora "milagrosa" contra la gordura y comienzan a apostar por opciones
extremas. |