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Luxemburgo, 19 nov (EFE)
.- Los ministros de Agricultura de la UE aprobarán mañana, lunes,
una reforma parcial del régimen de ayudas a las frutas y hortalizas
y se pronunciarán sobre la extensión a millones de animales de los
test de detección del mal de las "vacas locas". Una mayoría de países
miembros apoya la propuesta de la Comisión Europea de ampliar dichos
test no sólo a los animales de riesgo, muertos en las granjas por
causas sospechosas, sino también al ganado considerado sano destinado
a los mataderos para su posterior venta a los consumidores. De salir
adelante el proyecto del Ejecutivo comunitario los laboratorios
veterinarios de las distintas comunidades autónomas españolas tendrán
que proceder al análisis del cerebro de más de 300.000 animales.
El resurgimiento de la crisis de las "vacas locas" (que se viene
arrastrando desde 1996) como consecuencia del crecimiento de la
alarma en Francia, ha forzado a los Quince a estudiar nuevas medidas
destinadas a la total eliminación de ese mal. Los ministros de Agricultura
ya se comprometieron hace unos meses a poner en marcha a partir
del primero de enero del 2001 un sistema de análisis aleatorios
sobre un total de 170.000 animales de riesgo (muertos con síntomas
neurológicos extraños o por causas desconocidas). La última propuesta
de Bruselas extiende dichas pruebas aleatorias al cien por cien
de los animales de riesgo y al ganado con más de dos años de edad
o que haya nacido antes del primero de enero de 1998 y que llega
aparentemente sano a los mataderos. El Consejo de Ministros de la
UE alcanzará probablemente un acuerdo político, pero para que la
decisión sea formal, la Comisión deberá someter su propuesta al
Comité Veterinario Permanente de la Unión Europea del próximo miércoles.
La puesta en marcha de una reforma parcial del sector de frutas
y hortalizas, en espera de un informe completo que Bruselas tiene
previsto presentar a finales de año, es el otro gran tema del orden
del día. Como telón de fondo de ese debate, agricultores de los
países productores
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protagonizarán
una manifestación de protesta contra la propuesta del Ejecutivo comunitario,
por no respetar las directrices financieras de la Agenda 2000, en
las que se establece un presupuesto anual para ese sector de 1.900
millones de euros. El Ejecutivo comunitario pretende mantener la neutralidad
financiera otorgando al sector un presupuesto no superior a los 1.500
millones de euros, cantidad que los productores consideran insuficiente.
El asunto clave de la discusión es el dinero que será destinado a
los denominados fondos operativos que gestionan las organizaciones
de productores para la mejora de la calidad y la comercialización
de las frutas y hortalizas frescas. Bruselas quiere limitar a un 3
por ciento del valor de la producción comercializada de cada organización
la contribución comunitaria a dichos fondos, mientras que España pide
un 4,5 por ciento. La propuesta de reforma de la Comisión prevé además
modificaciones en el régimen de productos transformados y el debate
en ese punto también girará en torno al las cantidades garantizadas
y a las ayudas que Bruselas está dispuesta a desembolsar. Antes del
inicio del Consejo de Ministros, a las tres de la tarde, el titular
español, Miguel Arias Cañete, participará en la presentación de una
campaña de promoción del consumo de naranjas y clementinas, cofinanciada
por la Unión Europea (UE). El orden del día del Consejo incluye además
un debate sobre una propuesta de la Comisión Europea para luchar contra
la erradicación de la fiebre azul del ovino, presente en Baleares
y en las regiones italianas de Calabria, Cerdeña y Sicilia y en la
francesa Córcega. Los Quince adoptarán, por otra parte, un documento
sobre su posición global en torno al capítulo agrícola de las negociaciones
de la Organización Mundial del Comercio (OMC), documento que la UE
someterá al organismo internacional a finales de año. Los ministros
hablarán asimismo de la propuesta de la Comisión Europea sobre el
funcionamiento de la futura autoridad de seguridad de los alimentos,
a cuya sede aspiran Barcelona, Helsinki y Parma. |