
Espinacas congeladas
Queso roquefort
Harina
Leche
Aceite de oliva
Sal
Cocer las espinacas, escurrir y reservar.
Con un chorrito de aceite saltear las espinacas.
Añadir una cucharada de harina y remover unos minutos.
Añadir la leche y el queso y remover hasta que funda y espese.
Gratinar.