Mi sobrina quiso celebrar el cumple con sus amigas con una fiesta de halloween, y claro, me pidió una tarta "terrorífica" de chocolate, asi que hice esta especie de sacher, que nunca falla, aunque con un baño de almibar y mermelada de fresa.
Las calaveritas, huesos, lápidas y demás adornos son de fondant de nubes y la tierra, como no, de galletas oreo.
Espero que os guste aunque tenga muchos fallos, pero es la primera

y más de cerca:
