Estas cosas las he visto con mi propios ojos y es una pena...
Cuando yo tenia 16 años, trabajaba los fines de semana y vacaciones en una zapateria del centro comercial de abajo de mi casa.. y una mañana viene a mi mesa un niño pequeñisimo con los ojos grandes, el pelo castaño y ondulado, vendiendome unas reglas de colores, tuve una sensacion de sorpresa y ternura cuando le vi, le pregunte su nombre y su edad... Alberto tenia 4 años!!.. recuerdo que le invite una arepa y la devoro!.. Ah y compre la regla... asi sucesivamente le fui viendo cada semana y le solia invitar a desayunar conmigo, era guapisimo!!.. el trabajaba con esa edad obligado por sus padres, el tenia que llevar dinero para comer a casa, sabia ir y venir desde donde vivia hasta alla y no se perdia, el bajaba desde su rancho (chabola) que quedaba en lo alto de una montaña... madrugaba mucho... tenia una madurez impresionante y se defendia muy bien, era muy astuto... era un niño de la calle... Ahora que soy madre y lo pienso...
Hay tantos y tantos niños que viven vidas de adultos, que han de trabajar para subsistir, que no pueden ni ir al colegio.. es una verdadera pena.. y los que pueden ir como estos tienen que arriesgar su vida hasta ese punto... que pena que los politicos y las autoridades permitan estas cosas.
Espero que a Alberto le haya ido bien en la vida.