Pues yo las ví un buen día bicheando por estos mundos y me lancé como loca en su busca y captura. Imaginé que era el invento del siglo....eso de no hacer pelotillas una a una, con las manos pringadas de huevo/harina/pan rallado y que todassss salieran igualitas.....qué goce, no??
Y un jamón con chorreras, localice las tijeritas en un almacén de venta de menaje a la hostelería y sólo tenían disponibles las de mayor tamaño, a lo cual la chica (muy amable ella) me dijo que sólo era cuestión de poner menos masa de carne para que salieran más pequeñitas. Total, que como tantas ganas les tenía, las compré....y menos mal que no llegaron a los 6 euritos y sin gastitos de envío que, todo sea dicho, a precio de oro los cobra Canal cocina....ehhhhh
Pues desastre total, aquellos no eran albóndigas sino SEÑORES ALBONDIGONES, o albodigazos como le decía mi niña pequeñita cuando las vió.....un buen albondigazo le daba yo al genio que las diseñó. Y todo ello añadiendo como todas decís...aquello no hay quien las haga salir del molde....
Osea....que tras un sólo uso, creo que han pasado a mejor vida dentro del cajón de inutilidades!! Mi consejo.....no comprar!!!!
Habrá que probar eso de la huevera de plastico, aunque no lo imagino yo sin verlo. Si alguna tiene un baso a paso, sería más que de agradecer.
