Pero ayer lo vi en la pescadería, con una pinta buenísima y fresquísimo, y decidimos comprarlo.
Aquí lo tenéis: está delicioso, de verdad.

¿La receta?. Pues muy facilita: se pone un chorrito de aceite de oliva en la fuente de horno, el pescado se sala, se le añade un poquito de pimienta, unos ajitos picados y un puñado de perejil fresco picado, otro chorrito de aceite por encima, y un poco más de medio vasito de vino blanco. Y al horno, a 200º, durante unos 30 minutos.
Lo acompañé con estas patatas pequeñitas. Las lavé, les hice unas incisiones como si fuera a cortarlas en rodajas pero sin partirlas (como las Hasselback), las espolvoreé con hierbas provenzales y sal, un chorrito de aceite, y al micro a 700 w durante 3-4 minutos (primero programé 3, las pinché a ver si estaban, y las que no, las dejé un minutín más).

Lo más simple del mundo, pero riquísimo. Si no conocéis este pescado y tenéis ocasión de comerlo, probadlo.




