Lo hice en una olla, a fuego muy bajo, que estaba caliente pero ni se veía hervir. Lo tuve como dos horas y media. Estaba tiernecito. En la grasa que quedó hice unas patatas, cortadas como a cuarterones, primero a fuego lento y luego más vivo para que se dorasen por fuera. Lo malo fue que en mi casa a nadie le gusta el pato, bueno no saben si les gusta o no porque ni lo quieren probar. Me lo fui comiendo yo solita...




Muchas veces lo compro en conserva, que viene cubierto con la grasa y sólo hay que calentarlo. Está bueno.



